| |
| Novedades |
|
|
Inicio » Artículos » Aquí te pillo... aquí te mato
|
Aquí te pillo... aquí te mato |
|
|
|
|
Hoy es sábado. Seguro que nadie le cabe duda de eso, y seguro que más de uno está planeando salir de fiesta esta noche. Tal vez tu plan mental sea cenar con los amigos, tomar algo en un pub y, luego, ir a una discoteca. ¿Con qué intención? Pues depende pero podría ser, por ejemplo, con la intención de encontrar a alguien con quién pasar la noche… o el momento.
Entras en una discoteca, llena de gente que se mueve al ritmo de la música (o aguanta algún pilar), te ubicas con tus amigos / as en algún rincón, os pedís una copa, os hacéis algún chupito brindando por vuestra amistad y luego ya empezáis a hacer grupitos, hablando de vuestras cosas y disfrutando del momento. Estáis exaltados y te empiezas a fijar en las personas que están a tu alrededor, comentando con tu grupo si a determinado chico o chica lo encuentra guapo o guapa o si mejor buscar otra persona. En ese momento, ves a alguien que te mira, miras a tus lados por si no es a ti donde se dirige su mirada pero concluyes que sí. En ese instante, lo empiezas a ver con otros ojos y fijándote en sus partes positivas: esos ojos, esa boca, esa entrepierna… Él se acerca a ti y te pregunta algo así como “¿vienes mucho por aquí?”. Vale, no ha sido muy original su primer acercamiento pero se lo perdonas y piensas “total, tal vez no pase de esta noche”. Continuáis hablando de cosas banales, hasta que os ponéis a bailar juntos, rozando vuestras partes íntimas. Os miráis, acercáis vuestros labios sedientos y empezáis a besaros apasionadamente en mitad de la pista, mientras tus amigos te miran un momento pero luego vuelven a lo suyo. En ese contexto no llamáis la atención.
Sin embargo, la cosa se va calentado y ya no tenéis suficiente con tocamientos, rozamientos ni besos y necesitáis algo más. ¿Qué hacer? Tú no quieres irte de allí porque has de volver con tus amigos y él tampoco parece que esté por la labor. Así que os miráis y le dices: ¿te atreves? (sí, chicas, no tiene porque ser él quién lo diga). Él asiente con la mirada, os cogéis de la mano, pasas por al lado de tus amigos y les dices “ahora vengo”. Os dirigís a una zona más oscura de la discoteca y le empiezas a meter mano por dentro… No obstante, tenéis miedo de si os ve alguien y decidís probar a entrar en el baño. Llegáis al baño y no hay seguridad, así que os metéis los dos en uno, os empezáis a quitar la ropa, él te pone contra la pared, se pone un condón y te la mete fuertemente. No hay tiempo para caricias ni preliminares, sólo para meterla toda dentro y sentirla. Al poco, a los 10 minutos, termináis, os vestís como podéis. Sales, te miras en el espejo, te haces un poco el pelo y te retocas el maquillaje. Lo coges de la mano pero ya no tiene mucho sentido así que volvéis a vuestro sitio pero sin “romanticismos”. Estáis un rato más charlando hasta que él te dice “me tengo que ir”, tú le dices que vale, que te alegras de haberlo conocido. Ahora puede llegar el momento de decir la clásica pero falsa frase “te llamaré” pero no se dice. No obstante, él, antes de girarse y perderse entre la gente, te pregunta “¿tienes facebook?”. Le contestas que sí, se lo das, y os despedís. Quién sabe… a lo mejor os “necesitáis” en otro momento…
|
| |
|
Publicado el 13/03/2010 10:25:28 por Lucre
|
|
Puntuación: 4 de 5 (¡Muy Bueno!)
 |
|
|
|
|
|
|
|
Carrito de Compra
|
| | | 0 productos | | 0 Puntos | | | TOTAL: 0€ |
| Ofertas |
|
| Productos por Precio |
|
Selecciona un rango de precios y ¡encuentra tu regalo a medida!
|
|
|
|
|